The script was written and I could not change a thing
I want to rip it all to shreds and start again...
I want to rip it all to shreds and start again...
(Something Great, One Direction)
El día que no te escriba, que no te hable, que no te dé los buenos días, el día que no te salude, ni sea capaz de dedicarte un minuto: preocúpate, algo malo pasa. Y créeme, ese día llegará.
Parece que siempre todo tiene que girar entorno a ti, que siempre soy yo la que se equivoca, la que hace mal las cosas. Parece que siempre acabo siendo yo la que se comporta como una niña pequeña y malcriada, que soy estúpida y que actúo como una niña de 3 años que se ha cogido una rabieta.
Sin embargo, si he llegado a esta situación, por algo será. Por eso no te extrañe si algún día decido no saludarte, no decirte hola, ni darte las buenas noches. Preocúpate cuando no sea capaz de contarte las cosas y decida acudir a otra persona antes que a ti, antes que a quien decía proclamarse mi amigo.
Tanto tiempo yendo detrás tuyo, tanto tiempo intentando luchar por que salgamos adelante... Tantas veces estando ahí para ti, en los malos momentos, en aquellos que nadie más solía estar. Y tú me has fallado. Sí, así sin más: me has fallado.
Aun así, no puedo decirte nada. No puedo reprocharte nada, porque sé como acabará todo. Sé que serás capaz de darle vuelta a la tortilla, hacerme quedar a mí como la mala del cuento, como el verdugo de esta historia. Al final, deberé pedirte perdón cuando yo no he hecho nada.
Por eso, empieza a preocuparte. Yo no siento lo mismo. Estoy cansada de ir detrás tuyo, de intentar acercarme a ti para ver que tú, entre fiesta y fiesta, no tienes sitio para mí. No puedes dedicarme ni un minuto.
Todo te da igual, todo poco te importa. Lo das todo por garantizado, cuando en esta vida, las amistades -o al menos conmigo es así- no están garantizadas para siempre, uno las puede perder... Tú empiezas a perder la mía; piensa bien lo que haces.
Mide tus palabras y tus acciones. Se acabaron esas pequeñas bromas entre tú y yo, porque llega un momento en el que tu actitud no da pie a que haya un margen de error, no hay la mínima posibilidad para ti de cagarla. Las bromas ya no son lo que eran, ahora me molestan, me duelen, me incomodan.
Por eso, el día que no te siga la corriente, que no te siga el juego, que sea capaz de ignorar tus mensajes o llamadas, preocúpate. Y entiende que, aunque te hayas preocupado, lo malo ya ha pasado. Ahora ya no hay marcha atrás, esto estaba escrito y por más que se quiera volver atrás ya no se puede.
Tuviste una oportunidad y la desperdiciaste. La tiraste por la borda, hiciste oídos sordos, la vista la giraste para otro lado y ahora nos encontramos en esta situación. Duele ¿verdad? Pues esto es lo que sucede cuando uno no presta atención a las personas que tiene a su alrededor, cuando uno empieza a buscar excusas y a soltar pequeñas mentiras con tal de no decir la verdad, con tal de no dar la cara.
Y esto es lo que pasa; te preocupas demasiado tarde y pierdes una amistad. Ya no hay marcha atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario